App que conecta a personas mayores que viven solas con vecinos cercanos dispuestos a hacerles compañía. Un proceso de diseño de principio a fin — de la investigación al prototipo.
Miga nació a partir de una observación del entorno de Barcelona: muchas personas mayores están rodeadas de gente pero se sienten profundamente solas. Y al mismo tiempo, muchos jóvenes tienen ganas de aportar algo significativo, pero sin saber cómo ni con cuánto tiempo.
Este caso recorre cómo investigué el problema, qué aprendí y cómo esas decisiones fueron dando forma al producto.
Millones de personas mayores se sienten solas a pesar de vivir en ciudades llenas de gente. Hay quien quiere ayudar — pero no existe una forma simple, directa y de confianza para conectarlos.
Diseñar una plataforma que conecte a personas mayores que viven solas con vecinos cercanos para visitas presenciales o llamadas — sin burocracia, sin intermediarios, teniendo siempre en cuenta la dignidad y la calidez para cualquier decisión de diseño.
Esto no es un proyecto de voluntariado. Es un proyecto que brinda compañía. La diferencia no es semántica: define cómo se diseña cada pantalla, cada copy y cada interacción. Carmen no necesita "asistencia"; necesita sentir que no está sola.
La investigación se dividió en tres frentes: datos sobre la soledad en Barcelona, análisis de soluciones ya existentes en Barcelona y entrevistas con personas reales de ambos perfiles.
Los datos confirman que el problema es real, local y urgente.
Requiere derivación médica. Sin conexión espontánea. Digital, no humano.
7 días de antelación para reservar. Sin app, sin mapa, sin descubrimiento.
No específico para mayores. Conecta con organizaciones, no con personas. Frío.
Espacio de oportunidad: ninguna solución actual resuelve la conexión directa entre personas, la proximidad geográfica y una experiencia móvil pensada para ambos perfiles. Todas dependen de una institución como intermediario, lo que ralentiza el vínculo y lo despersonaliza. Ahí se sitúa Miga.
Se realizaron 3 entrevistas a personas mayores que viven solas y 3 entrevistas a jóvenes que hacen voluntariado con personas mayores y los resumimos en dos personas
"No quiero ser una carga.
Pero tampoco quiero estar sola."
Contexto: tiene tres hijos, dos en la misma ciudad, que se turnan. Tiene cuidadora contratada para horas específicas del día.
Comportamiento: no sale de casa por miedo y falta de motivación. El tiempo pasa muy lento cuando está sola. Corta las conversaciones por miedo a aburrir.
Tensión central: disfruta siendo cuidada pero le cuesta pedir ayuda. Siente que es una carga.
"Es una hora que pasa volando. Cuando coges la costumbre notas lo bien que te hace."
Contexto: trabaja a tiempo completo. Quiere contribuir, pero necesita que encaje en su agenda.
Valora: impacto real y visible, flexibilidad (visita o llamada), y poder poner sus límites para no agobiarse.
Lo que percibe: su presencia es muy valorada, escuchar importa más que hacer, y se da cuenta que el beneficio es mutuo.
El producto no es una app de quedadas ni de eventos: es de visitas a domicilio. Decisión: el mapa muestra a los mayores cerca del visitante, no al revés.
Carmen corta las conversaciones porque cree que aburre. El diseño reencuadra la narrativa: el visitante no viene porque ella lo "necesita" — viene porque quiere. Eso define el tono de cada copy.
Saber que alguien viene el lunes a las 16:00 cambia cómo vive el domingo. De ahí nace una cuenta atrás a la próxima visita en la pantalla de inicio.
El visitante persiste cuando el impacto es visible. Recibir notificaciones post visita de lo que generó su 1h dedicada a otro, le produce alegría y ganas de seguir.
Se realizó un map journey de ambos perfiles para encontrar, en cada punto de contacto, el momento de diseño que de verdad importaba.
Diseñé los dos flujos completos en baja fidelidad, iterando a partir de los pain points detectados. Estas decisiones transversales se aplican a toda la app.
[ Tu comentario sobre el onboarding ]
[ Tu comentario sobre el home / cuenta atrás ]
[ Tu comentario sobre la verificación de perfil ]
[ Tu comentario sobre el mapa de seniors ]
Conecté las pantallas en un prototipo interactivo navegable para validar el recorrido completo de ambos perfiles, de extremo a extremo. Puedes probarlo aquí mismo.
El nombre nace del insight central: una miga de tiempo tuyo puede cambiar el día entero de alguien que lleva días solo. La miga es lo blando del centro del pan — lo pequeño, lo cotidiano, lo que de verdad alimenta. Es cálida, sin pretensiones, y cualquier edad la dice con naturalidad.
Alguien acompañado, visitado — sin etiqueta clínica ni connotación de dependencia. Solo de pertenencia.
Quien da una miga de su tiempo. No su día entero — solo una miga. Y eso es suficiente para cambiarlo todo.
Una paleta terrosa con nombre propio del universo del pan y la luz. Nada de azules tech ni grises corporativos: se lee como tarde en cocina, no como dashboard.
La identidad y el prototipo ya existen. El siguiente paso es conseguir el respaldo para desarrollar la app, llevarla a manos reales e iterarla con uso de verdad.
Presentar Miga a una fundación o entidad sensible a la soledad no deseada que pueda financiar su desarrollo.
Convertir el prototipo en una app real, construida sobre el sistema de identidad ya definido.
Validar con Migados y Migadores reales, medir el impacto y mejorar a partir de su experiencia.